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18/08/2019 - 20:24 - Madrid (España)

España, al borde del abismo en la Copa Davis

El español batalla hasta la extenuación contra Pouille pero no evita terminar la primera jornada con dos puntos a cero en contra

Si la Copa Davis mueve a los aficionados a seguir a su equipo de país en país es por partidos como el que protagonizaron Roberto Bautista y Lucas Pouille. El castellonense había asumido los galones para llevar la eliminatoria al empate después de que un lesionado Pablo Carreño cediera sin paliativos ante un excelso Benoit Paire. Y el castellonense se dejó todo, cuerpo, alma y corazón, en una pista encendida, pero no pudo culminar. España se asoma al abismo en la semifinal contra Francia y se obliga a una hazaña histórica: una remontada de dos puntos a cero que nunca se ha conseguido.

Por experiencia y porque siempre ha asumido el mando cuando se le ha requerido, Bautista se impregnó del espíritu de lucha que tan buenos resultados ha dado siempre al conjunto español. Son cinco Ensaladeras, pero también son cinco años sin pisar ni una final y el castellonense quería la suya. Batalló hasta la extenuación en tres horas y cuarenta minutos de un encuentro intenso y reñidísimo, decantado por el lado francés por detalles y por el calor de las casi 26.000 gargantas que abarrotaron el Pierre Mauroy.

En una batalla por capítulos, saltó como un ciclón para vengar la derrota de Carreño. Se elevó sobre el héroe local con un tenis sin grietas y con muchas piernas para atajar todas las acometidas del rival, abonado a las dejadas hasta que entendió que el español tenía gasolina para rato. Tanta, que en la segunda manga obligó a Pouille a trabajarse hasta ocho opciones de set para igualar el partido.

El francés se había contagiado de la furia azul que entonaba cánticos de apoyo a los suyos y que se convirtió en un jugador más. Enlazó grandes golpes para arrinconar a Bautista con un 5-2 que parecía definitivo. Pero el español se levantó, apretó el puño y sacó su fuerza y su fe para aguantar en el set e incluso acariciarlo. Remontó con un parcial de 3-0 y solo una mayor agresividad del francés en el tie break impidieron la machada.

Había que seguir peleando y contra un Pouille que no se dejó amilanar, exigido por un Noah desatado en la banda y la afición. Fue el número 1 local quien se levantó de un 0-3 en la tercera manga y espoleó las esperanzas de culminar el día con 2-0 de ventaja. Otra retahíla de dejadas y golpes ganadores que minaron las esperanzas españolas, con un Carreño desgañitándose en la banda. Bautista, sin embargo, se mostró impertérrito ante el empuje francés, consciente de que llegaría su oportunidad a pesar del desgaste físico y el bajón emocional.

Porque necesitaba Bautista una victoria de prestigio, para su palmarés y su corazón. Después de un año irregular en lo tenístico, con pocos partidos y muchas derrotas dolorosas, como ante Gran Bretaña en la primera ronda de la Davis en Marbella, y marcado profundamente por la muerte de su madre, justo antes de Roland Garros. Necesitaba Bautista convencerse de que es un pilar fundamental en este equipo. Y buscó la respuesta en su tenis. Volvió a tener piernas para desbaratar los múltiples intentos de Pouille de romper el ritmo del cuarto parcial. Volvió a sacar sus golpes defensivos para atrapar al rival en su red y acabar rematándolo a placer. Volvió a ser el líder que mantuvo a España, durante una manga más, lejos del abismo.

El quinto set fue de los que hacen de la Davis una competición tan especial, tan en sintonía con el público que es parte del partido. Solo asi se entiende que el español, sin cometer ni un solo error en los ocho primeros juegos, cediera en el noveno con su servicio. En ese punto tan mental del encuentro porque brindas al rival la opción de sellar su victoria con su propio saque. Como así fue. A Bautista no le quedaba nada que entregar. Nada, para poder responder al último ataque francés. El que no solo salió de la raqueta de Pouille, sino el que se originó en la grada, que explotó de alegría cuando el ojo de halcón corroboró que el último golpe de Bautista había sido fuera. Después de diez títulos y otras ocho finales, los suyos están muy cerca de otra opción para revalidar la corona.

Son dos puntos a cero para los franceses. Es una machada histórica para España, obligada a remontar a partir del sábado sin margen de error. Algo que no se ha logrado nunca. Pero esto es la Davis.

Fuente: ABC / LAURA MARTA

Escrito por Vasilis Aggelakopoulos

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