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15/11/2018 - 20:09 - Madrid (España)

Fútbol

  • Como si de Bill Murray y su Día de la Marmota se tratara, el Valencia transita por la Liga y también por la Champions de empate en empate.

  • El Real Madrid salvó una noche que pudo ser desagradable con una victoria tan valiosa como engañosa. Julen Lopetegui estaba en el centro de la diana y tampoco es que ganara mucho crédito.

  • La alarma saltó en el minuto 25 del pasado sábado. Leo Messi cayó lesionado y el panorama azulgrana cambió radicalmente.

  • El cambio es imprescindible. Hay que recuperar el ADN de 116 años de historia. El Real Madrid cambiará de entrenador. La cúpula del Real Madrid tiene que elegir ahora el candidato idóneo. Lo hará sin premura, porque su objetivo principal es acertar. No importa si el nuevo técnico llega el jueves o después del clásico.

  • La Real Sociedad sigue sin dar una alegría completa a su afición en Anoeta empató a cero contra el Girona, al que le salvó la gran actuación de su portero Yassine Bounou “Bono”.

  • Los aficionados del Espanyol siguen soñando despiertos. La llegada de Rubi ha supuesto un giro tan radical a la dinámica del equipo, que ahora se codea con los grandes y empieza a pensar, y no sin razón, en Europa. Atrás ha quedado el hastío de temporadas pasadas. Ahora todas las piezas encajan a la perfección.

  • El Barça llegará al clásico ante el Real Madrid como líder de la Liga. Sin dudas de juego tras confirmar ante el Sevilla, pese a un confuso final, que la crisis ya ha pasado de largo. Pero lo hará con un dolor de cabeza inesperado.

  • El Real Madrid recibía al Levante con la necesidad imperiosa de ganar para espantar fantasmas pero, en cambio, le vinieron a visitar todos los malos espíritus ante los valencianos, que aprovecharon dos goles en los primeros minutos y aguantaron el asedio blanco durante todo el partido gracias, sobre todo, a un g

  • Rodrigo regresó a su antigua casa en un ambiente enrarecido debido al enfado del Villarreal tras la marcha del juvenil Germán Valera al Atlético.

  • 28 días sin ganar. Tres derrotas y un empate en los últimos cuatro partidos. Ningún gol en dicho periodo. El Real Madrid de Julen Lopetegui retoma la competición con los peores antecedentes en Chamartín de la última década. La situación es límite y el Barcelona espera en siete días. Lo previsible es que el preparador conserve el cargo en el Camp Nou. El camino hasta el próximo domingo es aparentemente sencillo. Una visita del Levante (13.00 horas, beIN LaLiga), undécimo clasificado, y una salida a Pilsen para enfrentarse al Viktoria checo, uno de los equipos con menos pedigrí de la Champions. Los dos partidos se entienden en Valdebebas como la rampa perfecta para coger impulso y sensaciones antes del juicio definitivo ante el eterno rival. La figura e incidencia de Mariano Díaz, el delantero contratado por el Madrid como recambio de Benzema, será determinante para que el guion de Lopetegui no sufra alteraciones.

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    Los problemas físicos de Bale y Benzema, abren las puertas de la titularidad para Mariano por primera vez desde su retorno al Madrid a finales de agosto. La responsabilidad es mayúscula. El Madrid se encuentra en su peor momento goleador desde la temporada 84/85, cuando acumuló cinco partidos sin hacer ningún tanto. El equipo de Lopetegui lleva cuatro. Desde el último gol, obra de Marco Asensio ante el Espanyol el 22 de septiembre, han pasado seis horas y 49 minutos de juego. Mariano ha estado presente en 106 de ellos y, por el momento, tampoco ha sido capaz de cortar la racha. Las expectativas con el jugador, de 25 años, son tan altas como el reto que él afronta.

    Su entorno más cercano asegura que el goleador es consciente de la situación en la que se encuentra. Mariano, que ha disputado 299 minutos y registra solo el gol de su debut ante la Roma, se mantiene paciente. Su gente niega que esté decepcionado por las escasas oportunidades que le ha brindado Lopetegui. "Sabe dónde está y también que no tiene el papel de canterano que tenía en su primer año con Zidane. Ahora el peso y la responsabilidad son muchísimo mayores", cuentan, e insisten en afirmar que está preparado y que no va a desaprovechar la oportunidad. "Tuvo mala suerte en el palo de Moscú y en la jugada con tantos recortes en Vitoria. Si entran esas la cosa sería diferente, pero la a va a tener", añaden. 

    Diferencias con Benzema

    Por condiciones, a Mariano es el jugador de ataque de la actual plantilla del Madrid al que más le beneficia el recurso más utilizado por el equipo de Lopetegui: los centros laterales. La acción de cabecear o aprovechar un envío desde los costados es la acción del juego que más le gusta. "Es la jugada que más me gusta y en la que me siento más cómodo", aseguró el delantero en una entrevista con este periódico hace un año. Al contrario de lo que le sucede a Benzema, la pobreza de imaginación en el ataque no condiciona sus probabilidades de éxito. Le sucede lo contrario y, por eso, cuenta su círculo, se ve compatible con el francés.

    Mariano es el tipo de punta más rudimentario, capaz de aumentar su producción en los lances del juego más rústicos y primarios. No sufre fijando y fajándose con los centrales rivales, se posiciona correctamente en el área y no requiere de un continuo contacto con el balón o de una jugada fluida y elaborada para generar una ocasión de gol. Posee un sobresaliente disparo, remata con las dos piernas, cabecea con precisión y vive del olfato. Además, es hábil en el desmarque. Potente y veloz, la segunda situación en la que más disfruta es atacando los espacios, un concepto en el que Lopetegui no deja de insistir sin éxito a su tridente titular.

    Este sábado, las circunstancias podrían colocar en ese trío a Mariano, un delantero de área cuyo primer reto como jugador de peso en el Madrid no es otro que cortar la peor racha goleadora del club en más de 20 años. 

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