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16/09/2019 - 18:23 - Madrid (España)

Golpe a la marihuana «made in Spain»

Desde el sótano de una casa de Granada, de un invernadero en las afueras de Madrid o de una nave en el cauce de un río gallego, a los contenedores que salen desde España hacia el resto de Europa. Esa es la ruta que sigue la  marihuana que se cultiva de forma ilícita en España y quela Policía Nacional quiere erradicar. Bajo el sobrenombre de «Operación Verde», más de 2.000 agentes del cuerpo han asestado un golpe a estas organizaciones criminales en un operativo que ha desmantelado ya más de 300 plantaciones de cannabis en España. La operación, que ha salido a la luz este verano y que ha contado con el apoyo de la Europol y la Interpol, intervino un total 4.516 kilos de marihuana y 176.970 plantas. Desde que se puso en marcha, han sido detenidas más de 800 personas

«Llevábamos muchas operaciones de este tipo en todo el país y habíamos empezado a notar cómo desde Europa había cierta idea de que España estaba siendo utilizada para el cultivo de marihuana», expone el comisario jefe de la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional Antonio Martínez Duarte, que está al frente de una de las unidades que trabaja en este operativo. Y advierte de que ya está en marcha una segunda fase. «Queremos lanzar el mensaje de que no queremos ser un país productor de marihuana», sostiene.

Antonio Martínez, comisario jefe de la Brigada Central de Estupefacientes - BELÉN DÍAZ

Una preocupación que se sustenta en las cifras que maneja la Policía Nacional. En España, entre 2013 y 2017, las incautaciones de esta sustancia se dispararon un 538 %. Es decir, en apenas cuatro años, la Policía pasó de confiscar poco más de 150.000 plantas de cannabis a más de un millón. «Hemos detectado que la proliferación de este cultivo y este narcotráfico ha sido tan extenso en los últimos tiempos que hay organizaciones que están abandonando otros delitos para  cometer estos porque es más rentable», explica a ABC el comisario, que destaca que es imposible cuantificar cuánto dinero genera este negocio. «El que cultiva también se dedica a distribuirla. Ahí está la rentabilidad. Lo complicado para estas organizaciones es hacer la inversión en iluminación, refrigeración o fertilizantes sin que la Policía se dé cuenta», apostilla. Pese a que la logística es lo más complejo de esta actividad delictiva, los agentes señalan que se ha producido un perfeccionamiento de las plantaciones «indoor» tanto en la calidad de la droga que cultivan así como en los equipos que utilizan.

 

 

La heterogeneidad del delincuente hace que cualquiera pueda estar metido en el negocio. «El perfil es muy variado», reconoce el comisario. «Hay grupos de traficantes chinos, muy asentados y especializados, en especial en la Comunidad de Madrid y Toledo. En el caso de Granada, son barriadas enteras dedicadas al cultivo interior», detalla. El objetivo, ahonda, es acabar con cada organización criminal. «La finalidad es la destrucción de ese grupo. Sería mucho más fácil ir a intervenir la marihuana, pero lo difícil es vincular a la gente y para eso hemos necesitado meses de investigación», explica sobre el trabajo que han llevado a cabo todas estas unidades. 

Las redes de distribución

El esquema para mover la droga es sencillo. De las plantaciones ilegales sale hasta diversos puntos de la geografía donde, más tarde, se camufla en envíos comerciales -ya sea usando dobles fondos en camiones o contenedores que viajan por el mar- hacia países como Reino Unido, Francia, Países Bajos o Italia. 

«Hay una ruta clara hacia Europa», defiende este policía que desecha la idea de que este itinerario exista en España. «Lo que se queda y se vende aquí es la comisión. El transportista que cobra quedándose una parte de la droga o comprándola. Eso es lo que se termina traficando en España. Pero la mayoría se va para otros lugares y ya estamos detectando que la marihuana, o el hachís, se va para Libia, Siria, Egipto o Europa del Este», sostiene. 

La facilidad para mover la marihuana radica en que muchos de estos narcotraficantes, según apunta el comisario Martínez, trabajan con las mismas conexiones que ya crearon con el hachís. «Se utilizan las mismas redes. La zona del centro de Europa se ha usado muchas veces como plataforma de distribución porque está estratégicamente ubicado y esas conexiones sirven para todo. Le sirven al traficante, pero también al que lo hace con armas», expone. 

La droga, base de la pirámide del crimen

Pese a que la marihuana es el centro del operativo, en esta «Operación Verde» los agentes han detectado delitos de tráfico con otras drogas o la tenencia de armas y blanqueo de dinero, entre otros. En total, se han incautado de 1.748 kilos de cocaína y 13 de heroína. También han intervenido 197 vehículos, más de un millón y medio de euros, 2.645 yuanes, 1.500 libras, 44 armas cortas, 31 largas, 32 simuladas y 6 pistolas eléctricas. 

No es algo anómalo. La Policía sostiene que de forma paralela a esta actividad surgen otros muchos delitos. «El tema de la droga es la base de otros muchísimos delitos y todas las organizaciones criminales se basan en lo mismo», reflexiona el comisario jefe Martínez: «Hemos intervenido cocaína, hachís, tema de armas… Se han hecho operaciones bastante complejas alrededor y en torno a esto. Y queremos decir que no hay impunidad para nadie. El cultivo y la distribución, lo vamos a perseguir».

Fuente: Abc.es/Esther Blanco

Publicado por Alejandro Juncal Garcia

#memolamadrid

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