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23/10/2018 - 05:34 - Madrid (España)

Nadal supera la prueba más exigente en Madrid

Supera al argentino Schwartzman (6-3, 6-4) y se medirá en cuartos a Thiem Con 50 sets consecutivos en tierra, supera el récord de McEnroe y ya es quien más parciales seguidos suma en cualquier superficie

Por su actitud guerrera, por las cualidades que le distinguen sobre arcilla y por el espíritu emprendedor que ha solido acompañarle en sus enfrentamientos con Nadal, Diego Schwartzman puede considerarse hoy uno de los adversarios que más dificultades puede crearle en esta superficie. Sí, es descender en el escalafón, pues estamos ante el número 16 del mundo, un hombre de 25 años que no lleva una temporada brillante y sólo ha ganado dos títulos a lo largo de su carrera, uno de ellos a principio de temporada en Río. Pero lo cierto es que hay que escudriñar en la búsqueda de alguien ya no capaz de vencerle, sino siquiera de arrebatarle un set. [Narración y estadísticas]

Con todo su buen trabajo inicial, el bonaerense no pudo impedir que Nadal, con 50 sets consecutivos ganados en tierra batida, se impusiera por 6-3 y 6-4, en una hora y 44 minutos, y superara los 49 encadenados por John McEnroe en moqueta en 1984, presentando así el registro absoluto en cualquier superficie. Dato anecdótico, que señala, eso sí, el peso de su autoridad. Son también 21 victorias seguidas en su escenario favorito. Ganador de sus dos partidos de Copa Davis ante Alemania, en Valencia, campeón en Montecarlo y en Barcelona y cuartofinalista en Madrid, donde le aguarda (Teledeporte, no antes de las 17.00 h.), Dominic Thiem, uno de los que llegó a plantarle cara el pasado año, el último, precisamente, en ganarle un set, derrotándole en los cuartos de final de Roma, además de hacerle partido en la final de la Caja Mágica, no así en la del Conde de Godó.

El público que llenó la pista central, que lleva el nombre de Manolo Santana, quien al final del partido fue homenajeado por su 80 cumpleaños, disfrutó así del zurdo en versión nocturna, algo no demasiado frecuente. Aunque sólo se han enfrentado en cinco ocasiones, todas ellas con victoria de Nadal, el español y Schwartzman se conocen bien. Tienen una buena relación, hasta el punto de que el peque, como se conoce al bonaerense, con 1,76 centímetros el tenista de menor estatura en el top 100, pasa algún período de entrenamiento en al academia de Nadal en Manacor. Bastaba verle caminar rápido hacia el otro lado cuando restaba en el lugar de las ventajas, para intentar neutralizar el habitual drive paralelo con el que el diez veces campeón de Roland Garros suele atacar a continuación.

Camiseta del Madrid a Santana

Schwartzman también percutía con su revés cruzado, abriendo pista sobre el drive de un Nadal que, no obstante, se maneja casi con similar solvencia con su golpe de revés. Un break en el quinto juego del primer parcial y otro en el sexto del segundo señalaron a Schwartzman, que el pasado año fue el mejor restador del circuito y en el curso corriente figura en tercer lugar, la puerta de salida. Pero el argentino es de los que no se rinden. Sin contar con un gran arsenal de golpes, sabe jugar sus bazas y crearse oportunidades. Ya 6-3 y 4-3 abajo, al resto, contó con dos opciones de ruptura. Las disputó con valentía, pero sin acierto. Consiguió su objetivo a la tercera, ante un precipitado ascenso de Nadal a la red.

Pudo verse al español más extrovertido de gestos que en partidos precedentes, sabedor de que la cita entrañaba dificultades. Su rival tuvo dos opciones de tomar ventaja con 5-4, pero acabó cometiendo dos dobles faltas consecutivas que fueron su tumba. Hasta ahí había llegado su encomiable resistencia, que no fue capaz de prolongar en buena medida por el lógico poder de intimidación de Nadal. Incluso con algunos errores cuando intentó acelerar los puntos con la derecha paralela, al mallorquín ahora mismo le sobra bagaje para encarar situaciones adversas.

Con el torso desnudo, después de salir al centro de la pista con los brazos en alto, Nadal aplaudió a su adversario cuando abandonaba la cancha. «Es un jugador muy bueno, que se ha superado año tras año. Lee muy bien los puntos, tiene gran habilidad para saber dónde vas a tirar, aparte de ser una bala. Es habilidoso y también sabe contraatacar. Todo el mundo tiene que luchar mucho contra él», comentó sobre Diego Schwartzman antes de iniciarse el merecido tributo a Santana, que culminó con la entrega que le hizo Butragueño de una camiseta del Real Madrid con el nombre de nuestro primer campeón de Wimbledon grabado y el 80 como dorsal.

Fuente: El Mundo / JAVIER MARTÍNEZ

Escrito por Vasilis Aggelakopoulos

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