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27/11/2020 - 14:32 - Madrid (España)

Real Madrid 4 - Huesca 1:Hazard despierta de un latigazo a un convincente Madrid ante el Huesca

El belga, que volvía a la titularidad, logra el primer gol ante un buen Huesca que dominó la primera media hora (4.1).

En un Madrid que avanzaba como un carro, lento, alguien levantó la mirada y dio un latigazo para que cambiara lo fundamental. No era alguien nuevo, pero como si lo fuera. Hazard regresaba a la titularidad después de un año y medio de irregularidad, lesiones y habladurías. El zapatazo que devolvió a la realidad de la jerarquía a un buen Huesca tenía algo de exorcismo para el belga. Lo demostró el modo de celebrarlo, impasible, como si no quisiera compartir el gozo que produce el gol tras lo mucho que se ha dicho de él. Mostró ese orgullo de pistolero que mata y mira al horizonte. Nada que decir, siempre que no deje de hacerlo.

El gol de Hazard inclinó el marcador en un partido de entreguerras, antes de otro trascendental ante el Inter, camino de una victoria solvente y mejores sensaciones. Bueno para lo que viene, aunque con un inquilino distinto. Mejor no olvidarlo. Ello podría explicar parte del ritmo cansino del Madrid en la primera media hora. Una interpretación es que jugaba un encuentro mientras pensaba en otro, aunque los malos antecedentes levantaban sospechas de lo contrario. Lento, con más balones al pie que al espacio y escasez de ocasiones, se reproducían algunos síntomas de los que ya vimos ante el Cádiz o el Sahkhtar, también en Valdebebas, aunque con menos errores en las coberturas defensivas. Apenas Rafa Mir hizo sentir alguna vulnerabilidad, pero sin llevar al límite a Courtois.

A diferencia de esos precedentes, tampoco Zidane zarandeó la alineación del mismo modo. La entrada de Hazard dejó en el banco a Vinicius, y es casualidad que la vuelta del belga como titular coincidiera con una semanita dura para el brasileño por las palabras de Benzema en las que cuestionaba su juego. Un asunto feo. El francés buscaba en el campo la complicidad del belga como no puede hacerlo con el brasileño, que siempre mira hacia adelante. Eso, sin embargo, pudo darle un gol al propio Benzema después de la entrada del brasileño, en la segunda mitad. Todos los perfiles pueden complementarse, sea en el momento que sea del partido, y ese es parte del trabajo del entrenador.

Asensio completó el ataque. Todavía se espera lo mejor del balear, pero la insistencia del técnico demuestra que es una de sus piezas elegidas. Las alternancias continuarán, seguro, pero todo indica que para ZZ no hay ataque más titular que el alineado ante el Huesca. Los tres combinaron en la contra que acabó en el tercer tanto, peinado cuidadosamente por Benzema el pase final a Valverde, todo potencia. A la hora, ZZ dio descanso a Hazard y Asensio, además de a uruguayo. La razón era evidente. Los quiere frescos para el Inter.

LAS BOTELLAS DE OXÍGENO

Marcelo entró en una banda que ya es de Mendy en los días grandes y con todos los laterales aptos, al menos si el brasileño no alcanza su momento cumbre de forma. Lucas Vázquez cumplió como auxiliar en la derecha hasta que dejó su lugar al francés, en la segunda mitad. A la espera del regreso de Carvajal, cualquier combinación es posible. En el centro del campo, descansó Kroos y entro Modric, espléndido en la crecida del juego, y se mantuvo Valverde, que lleva las botellas de oxígeno para los demás. Presiona por todos, pero mejor presionar dónde y cuándo hay que hacerlo. Su energía es, hoy, tan importante para el Madrid como la posición de Casemiro.

Con un sólo remate de Sergio Ramos, el mejor 'pegador' en área contraria, hecho que señala insistentemente un déficit, el Madrid no se activó hasta la hora de juego, en la que dio un paso adelante en la intensidad y velocidad del balón. Cuando no lo hace, puede verse dominado por cualquiera, y eso bien lo sabe después de lo sucedido en semanas anteriores. El Huesca lo hizo, sostenido por su buena salida de balón, muy segura. Para Míchel, un técnico que va a promocionar, es una norma pero no inflexible. Tiene futbolistas para hacerlo y conectar con Mosquera, un elemento de buena escuela en los medios. Este Huesca es más maduro que el de su primer paso por primera y ha sabido equilibrarse con cesiones como Ontiveros, flojo ante el Madrid, o promesas que estaban fuera de foco, como Rafa Mir. Uno de sus problemas es que llegó a Valdebebas con el cupo de sustos agotado. Enfrente estaba un Madrid muy avisado. El gol de Ferreriro, en una contra, ya no era suficiente para entrar a saco en el partido, dada la desventaja.

Cuando Hazard recibió de Valverde, el Madrid ya vivía en los tres cuartos de campo. El belga giró y soportó la carga del defensa para orientar el balón con su control. Disparó con la izquierda, seco y duro, pese a no ser su pierna principal. Eso dice buenas cosas de su recuperación: la seguridad de un jugador se aprecia en su golpeo. Sin tiempo para volver a posicionarse, Maffeo cometió uno de los pocos errores del Huesca hasta entonces y Benzema controló en el área el centro de Lucas Vázquez para batir a Andrés, también con la izquierda. La calidad en estado puro había acabado con el partido, cuesta abajo para un Madrid que amplió el marcador, merced a Valverde y nuevamente Benzema, y no se descompuso como otras veces pese a los cambios y el tanto del Huesca. Mejores sensaciones, pues, ante la primera de las finalísimas en Champions.

Fuente: El Mundo.es

Publicado por Alejandro Juncal Garcia

#memolamadrid

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